Andaba buscando la solución al misterio acerca de la existencia de Pitágoras en internet y que me encuentro con otro, quizá aún más grande y terrible: otra dimensión. Así como la vez pasada, cuando encontré una interrupción en el espacio y tiempo, ésta también se dio en Argentina. Algo sucde en la región y quizá, reitero, la ficción argentina venga de la simple descripción y no de la imaginación.

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Acerca de las reseñas

July 31, 2007

Yo no sé hacer reseñas de conciertos; de libros creo que no me quedan tan mal. Eso sí, mi maestro que las califica cree que soy un ser abyecto y desalmado, pero no lo soy siempre, cuando el libro es bueno a mi parecer y me gusta, ando tirando halagos y nombrameintos que ni se imaginan. Después de todo no creo que tenga en contra mia como crítico sino como persona, y ni tanto.

Creo que no puedo por que tengo que hablar por mucho tiempo acerca de alguien que no soy yo. Digan lo que quieran falsos humildes, yo soy sincero. No es por que crea que no hay cosa más importante en el mundo que yo naturalmente, sino por que no me siento con la autoridad (quizá) necesaria para hablar de ese tema, además de que sino estuviste en el concierto ni la mejor reseña te lo revive para ti. Eso no queire decir que ls reseñas sean inutiles, no, a mi me encanta leerlas. Me encata leer como alguien se emociona tanto acerca de un evento y si yo estuve ahí la emoción crece.

Hace poco leí las Memorias Póstumas de Blas Cubas. Nadie se asuste no viene una reseña sino una serie de afirmaciones.

La novela es increiblemtne entretenida, inteligente y rítmica. Eso del ritmo era un tema acerca de un reseña que haría pero ya no lo recuerdo bien; era bueno. Tiene muchos prodigios deslumbrantes, sí, de verdad uno se deslumbra cuando sabe que es Virgilia quien le dice la última palabra antes de su delirio y viaje al “más allá”; es una maravilla. Al dividir la novela en capitulos tan cortos hace posible que uno tras otro te sorprendan; una nota funeraria justo después de un capítulo fuera de orden es estremcedeor; este es otro lugar común muy justo para la novela. El final no me gusta tanto, pero creo que es a la vez muy bueno pues entrega una frustración ligera sobre un tema muy importante en la vida entera de un hombre: la paternidad. Una importante novelista brasileña, cuyo nombre no recuerdo y debería, cuando vino a l facultad dijo que era esencial y muy poco leido este hombre. En ese caso, pues leanlo inmediatamente, dejen esta porqueria de blog y comprenlo en el fondo ( o donde quieran, yo ahí lo compré por que en las otras librerias no había). Y ya, en esto pierdo mi tiempo ahora.

En el siguiente post contaré de como construyo ciudades que se bautizan con nombres de mujeres y no son del buen Kublai sino otras, virtuales e igual de misteriosas.

Mi experiencia musical se divide en dos partes esenciales; quizá en tres pero esa Tercera y oculta que muchos conocen no será discutida aquí. La primera trata del rock latino Gustavo Cerati (y Soda obvio), lo que hacían Saúl Hernandez y Alfonso André pero sobre todo Fito Paez, a quien acaso debería dedicarle un post entero.

La segunda comenzó con una etapa de transición donde sólo escuchaba a los Beatles en cualquier preentación disponible: todos los discos, once horas de The beatles Anthology, covers, un reproductor de 64mb repleto de beatles y después uno de 192; ese tiempo en que aún era increible tener un aparato que no usara cd’s.

Eso dió pasó a quizá la mejor recomendación que se me ha hecho; OASIS (gracias a George): Yo apenas conocía un pequeñísimo mapa del “alternativo”. Oasis fue entonces para mi un autobus y una guitarra; en un viaje podría decirse que me enamoré. Apenas conocía unas cuantas cancines que había bajado: Wonderwall, Don’t go away, Champagne Supernova, Stand by Me y Live Forever; hasta hoy mis grandes favortias. Me las aprendí casi inmediatamente.

Entonces después de un buen tiempo de terapia britpopera, de digerir lo abc’s del rock y acaso de detectar lo que bien había aprendio con los beatles (creo que sus discos son alguna clase de historia del rock and roll compuesta en los 60’s; claro una historia profética) sobrevino lo nuevo, escuchar “otras cosas”, tres discos en la misma semana: Some Cities de Doves, Final Straw de Snow Patrol y Tourist de Athlete. (Junto a estas bandas vinieron más gracias a las descargas LEGALES).

Este post iba a tratar del conceirto de Snow pero ya me estoy yendoa otro lado ¿no importa verdad?

Ahora quizá pueda entenderse levemente el cariño que tengo por Snow Patrol; es de lo primero que escuche de estos generos más en forma. Snow es una banda que puede ser tachada de simplona así nada más, incluso de popera (con distors); no lo son. El nivel de composión de ese hombre es notable; la habilidad de crear canciones memorables en espacios reducidos, de pintar la despedida de dos enamorados con dos colores pero con la misma intensidad que tendría una paleta superdotada es algo digno del aplauso, la compra del disco y de la entrada para verlos.

Por eso cuando se apagaron las luces y sólo pudieron verse los diminutos led’s de los amplificadores me di cuenta de cuan importante era para mi lo que estaba a punto de ver; una banda que no estaba en forma, que no suena perfecto, que tiene enormes deficiencias pero que se entrega como ninguna y que cual competidor herido es capaz de contragolpes memorables y estremecedores; había al menos un heroe en el escenario esta noche. Es natural acusarme de exagerado; no creo serlo esta vez: la repetición de 3 acordes de lo más simples llevados a las lágrimas y enseguida a un ritmo duro y destroza oidos son mi mejor prueba.

Una vez dijo Roberth Smith que se sabía inmediatamente cuando alguein cantaba con el corazón y cuando no: Gary Lightbody lo hace sin duda. No sé si Make This Go On Forever sea sencillo, lo cierto es que la interpretación nos dejó impávidos, sí, absolutamente azorados como si fuese el gran hit. Creo que ni siquiera Run logró ese impacto cuando las luces apuntaron al cuerpo de Lightbody, cubriendolo de un rojo dramatizando los últimos estribillos de la canción.

Lightbody me recordó a otro de cuerpo similar: al flaco, a Fito. “¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón”

Snow patrol concert

Han prometido volver. No sé si iré, siento como si cerrase un ciclo, de alguna manera me siento asquerosamente grande. Let’s go to every concert, where all the crazy kids go…

About a Songbird

July 18, 2007

Para los lectores de esta bitácora, la gran mayoria no confesados pues no comentan (costumbre que debemos cambiar) sabrán que mis notas tratan de varios asuntos a la vez, no por que yo posea una elocuencia notable o sea capaz de vincular mis ideas, sino por que mis notas son más bien desordenadas y ni modo de escribir dos artículos.

(Desordenado hasta en el tono)

Acomódese lector, abuse de la mamonería, de la pretensión, tome la pipa que yo no sé usar y beba el café que me han prohibido, pues alguien tiene que ser uno de esos de quienes TODOS se quejan.

En mi búsqueda por descargas de discos legales (onda rapidshare y eso) me encontré nueva música; cosa que en estas vacaciones es todo un motivo de celebración. Este disco se llama Paige Aufhammer (¡Igual que su compositora! Este chiste es tan viejo que me vi obligado a hacerlo) y contiene once tracks muy dignos de las vacaciones; algunos de ellos memorables, dotados de una voz no sólo bien entrenada (característica sobrevalorada estos días) sino con un timbre muy especial, como el de un ave; suave, delgado y a la vez preciso (claro) y fuerte.

paige.jpg

Entonces mientras escuchaba a la Señora de García me di cuenta de que este minúsculo gran grupo de mamones (quienes presumimos de haber leido el Escritura para Dummies) somos también un grupo que anda por ahí en una gaveta de los blogs. Somos la gente que cree que lo que decimos es en realidad importante al menos para quien nos lee. Y me temo mis queridos invitados a la mesa de la irnoia, el sarcasmo y la falsa compasión, que no hay cosa mas falsa que eso.

No podemos esforzanos en crear un blog divertido; lleno de chistes recurrentes y fotos “curiosísimas”; no le vemos el caso, es muy estúpido y por lo tanto increiblemente divertido de leer. Es como cuando un tipo de la secundaria te contaba que hizo el domingo; tu muerto de la risa asentías no al relato sino a la enorme cantidad de groserias en el mismo.

Nuestras bitácoras son más bien un diario o un contenedor de ideas débiles; no esos divertidos y esforzados blogs. Nuestros egos queridos comensales, no permiten que una de nuestras magistrales ideas se dispersen por el internet por el miedo a perder crédito. ¡Y qué terrible sería eso!

El nombre se labra con trabajo sobre el oro, así como cada página; las ideas o los nombres son cosas intrínsecas al individuo de las que acaso no tenemos crédito.

Ausencia aburrida

July 8, 2007

La voluptuosidad del aburrimiento es algo que le dio a Blas Cubas mientras leía a Shakespeare tras la muerte de su madre. El difunto autor advierte que si el lector no es capaz de comprender la expresión se está perdiendo una de las sensaciones más sutiles de este mundo.

Mi labor de experimentación tiene sus límites, y la muerte de un ser querido es uno de ellos. Esto no queire decir que me sea imposible probar de alguna amenra esa sensación. Fue necesario buscar en mi memoria una de estas sensaciones (nótese lo complicado que es buscar algo de este tipo y además, transportalo hasta algo siquiera levemente tangible) y cuando hube encontrado una me así a la idea de que contenía las mismas características que la “voluptuosidad del aburrimiento” de Blas Cubas. El sentimiento es simple: cuando uno ha dejado de amar (idealizar) a alguien que lo ha llevado a grados de idealización graves: un vacio increible, un ocio nervioso que ya ha dejado de ser placentero y que ya no puede asirse a ningina cita o canción por que ya le ha aburrido.

Es suficiente, no pienso aburrirlo más compasivo lector; sé que usted preferiría una ennumeración, una narración cínica o varias confesiones escandalosas. No pienso defraudarlo.

a) Llego al doctor, me atiende otro que no es el mio y que no es ni la mitad de sarcástico pero bueno…Me siento. El sillón es cómodo, la mirada del residente no; como buen residente abusa de su inutilidad, una pasividad que sólo tiene los sanos. Me hacen mirar a la lámpara, pierdo un tanto la vista, me meten unas enormes pinzas por la nariz y el otorrinolaringologo dice “Sí, está chuequísmo; lo más probable es que tengas apnea” En seguida pongo mi cara de (?) a la que el doctor responde con una de “sí, se manifiesta con paranoia, cansancio crónico y estrés” . Entonces yo pongo la de (!) y digo “Hipocondría ¿no?”

Bueno no es un chiste tan gracioso o veráz, pero bien pudo serlo.

En el siguiente post no prometo hablar de la ilusoria elección de las “nuevas” 7 maravillas del mundo.