Nada importa, los años me han hablado claramente, y la voz de los años es la voz de Dios

Uno no puede sentarse en la imaginación

Pasa que él estaba sentado ahí, en la banca. Entonces le pregunte si tenía algo, porque andaba raro, como cuando alguien está a punto de desmayarse, pero no, me dijo que estaba bien, que le pasaba a cada rato. Yo, pues lo dejé, no se fuera a enojar o algo, odio a la gente instigosa. Pero los seguí checando, ni clientes hubo que me distrajeran. Cuando se paró todos dejamos de hacer lo que estábamos haciendo, menos yo, que sólo lo estaba viendo. Y cuando parecía que iba a moverse, a todos, le juro, a todos nos caló el miedo bien hondo; nomás mirarlo, con todo eso, que se movía. Helenita me dijo que llamáramos a la policía, pero que le iba a decir yo a usted, dígame, como se lo describo. Entonces caminó, ahí iba cargándose a sí mismo. Tratamos de rodearlo pero no sirvió para nada, él seguía, incluso sobre nosotros. Le abrimos paso, esta es zona turística, ya sabe. Ahora ha de andar camino al sur, vayan por él, pero reemplácenos la banca donde se sentó.

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2 responses

  1. uuuuuuff, tu blog humilla al nuestro jajajajajaja, al compartido, al mìo no por quepretende no ser pretencioso jajajajaja.

    Negro, simple y elegante… como los vestidos jajajajaja

    just kiddn 😛 Very nice blog 😀

    June 21, 2008 at 10:59 pm

  2. nice pic…

    June 25, 2008 at 8:53 pm

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